El sentido del proyecto

¿Por qué?

Guardamos estas máquinas porque, entre sus teclas, permanece algo de las personas que escribieron con ellas.

Nuestra razón de ser

Para que sus historias no se apaguen.

Una máquina de escribir puede parecer un objeto en silencio. Sin embargo, sobre sus teclas alguien escribió una carta que esperaba respuesta, preparó un examen, contó una noticia o encontró las palabras para despedirse. Cada marca de uso nos recuerda que hubo una vida al otro lado del papel.

Muchas de esas historias ya no tienen quien las cuente. Quedan una tecla pulida por los dedos, una cinta gastada, una etiqueta en el maletín. Son huellas pequeñas, pero suficientes para hacernos una pregunta: ¿qué perderíamos si dejáramos desaparecer también el objeto que las guarda?

Por eso recuperamos y documentamos estas máquinas. Nos interesa cómo funcionaban y quién las fabricó, pero también el mundo cotidiano que las rodeó: las mesas de casa, las escuelas, las oficinas, los viajes y las personas que aprendieron a escribir con ellas.

Teclas con Historia es una exposición que levantamos dos voluntarios, con tiempo, paciencia y recursos propios. Cada pieza que limpiamos o investigamos es una manera de agradecer lo que aún puede contarnos. No podemos devolverle todas sus palabras, pero sí darle un lugar donde seguir siendo escuchada.

Ojalá, al conocer una máquina de la colección, veas algo más que metal y teclas. Ojalá imagines la mano que la usó y sientas, por un momento, que ninguna historia es demasiado pequeña para ser recordada.

Cada recuerdo cuenta

Si conoces una historia, compártela.

Una fotografía, un nombre o un recuerdo pueden ayudarnos a conservar mucho más que una máquina.

Escríbenos

Haz que la historia viaje

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